7 TIPS de EDICIÓN para PRINCIPIANTES

Sigue estos 7 tips de edición para principiantes y triunfa.
La edición de fotos no es siempre fácil, pero te tenemos cubierto, no hay nada que temer.

En la fotografía es difícil decidir hasta dónde abarca nuestro trabajo. Hay tantas cosas que pueden afectar nuestras fotos: la elección de una cámara y una lente, la perspectiva, la composición, el tipo de luz a utilizar, el equipo adicional y la edición de imágenes.

Independientemente del debate entre procesar o no procesar tus fotografías, todos sabemos que un par de retoques finales a una foto pueden incrementar mucho el interés de los observadores hacia ella. Por eso, dejando un poco de lado la polémica, aquí te presentamos los 7 básicos de la post-produccion:

1. Elige tu arma (de edición, no te pongas intenso)

Por supuesto que no todos los programas de edicion de imágenes tienen las mismas capacidades. Por eso, dependiendo de lo especializado de la edición requerida, es el software que necesitarás. Photoshop es sin duda el rey en la categoría seguido por su hermando menor lightroom. Sin embargo y sobre todo si eres aún principiante, estos programas pueden resultarte algo caros. Hay alternativas gratuitas, y de hecho, el software más potente después de photoshop (o tan potente como éste, dependiendo de a quién preguntes) es GIMP. Es un programa gratuito, aunque un poco complejo de aprender a manejar.

Pero la cosa no para ahí. Si no requieres demasiado o apenas inicias en la edición de fotografías, hay herramientas gratuitas en línea menos sofisticadas. Incluso puedes comenzar a experimentar con alguna app de edición en tu smartphone. Inicia con calma antes de dar al paso a procesos de imagen más complejos y caros.

Una vez que tenemos nuestra herramienta de post-producción, pasemos a las ediciones propiamente dichas

2. Mira el horizonte

Salvo en los casos en que deliberadamente deseamos que la línea del horizonte aparezca inclinada por razones artísticas, en general lo primero que debemos verificar en cualquier fotografía de paisaje es que la linea del horizonte sea totalmente horizontal.

Aún una ligera inclinación hace que el espectador se sienta a disgusto con la foto. Y sucede incluso cuando no sepa explicar porqué no le acaba de agradar. Es simple, miramos las fotografías como una representación de la realidad y en la realidad, prácticamente nadie vive en horizontes inclinados.

3. Elimina o Ajusta

El siguiente punto a revisar es si la foto no contiene elementos no deseados en la escena. A veces un hermoso paisaje se ve arruinado por la cosa más simple, como un cubo de basura. Dependiendo de la posición y la herramienta de edición que estemos utilizando, es más o menos fácil recortar la fotografía para evitar el elemento no deseado. También se puede utilizar la magia de la edición para “clonar” una sección de la fotografía y hacerlo desaparecer de modo digital.

4. Adiós al Polvo

El sensor de la cámara puede estar sucio, Limpiarlo es la solución de largo plazo, pero mientras puedes borrar sus efectos editando tus fotos
Si hay polvo en tu sensor y hay manchas en tus fotos, aún puedes borrarlas en post-producción

Muy relacionado con el punto anterior, es la eliminación de motas de polvo en tus imágenes. El polvo es uno de los enemigos mortales de tu cámara, así que te recomendamos siempre tener cuidado para evitar que éste llegue a su interior. Sin embargo, a veces aunque seamos muy cuidadosos, algo de polvo puede entrar en nuestra cámara y depositarse en el sensor.

El polvo en el sensor provoca que en imágenes claras como en fotos del azul del cielo o fondos blancos para la fotografía de productos, aparezcan unas pequeñas manchas o lunares que restan mérito a nuestra imagen. En este caso, lo mejor es eliminarlos con post-producción

5. Nivel de exposición y contraste

Ya que hemos eliminado todos los elemento no deseados o que distraen del foco de atención deseado de nuestra foto, el paso siguiente es ajustar el nivel de exposición y el contraste.

¿Qué es el nivel de exposición? En términos simples, es solo la cantidad de luz en la fotografía. Si la foto está demasiado oscura, decimos que está sub-expuesta y si, por el contrario, tiene demasiada luz, estará sobre-expuesta.

El nivel de exposición puede (y debe) controlarse desde el momento en que tomamos la fotografía, pero a veces es difícil. Sobre todo, es complicado cuando la cantidad de luz es muy cambiante. También hay que admitir que somos humanos y a veces cometemos errores.

Sin importar la causa de un nivel de exposición incorrecto, la buena noticia es que no necesitamos resignarnos al resultado. En prácticamente todos los programas de edición de imágenes, se puede ajustar el nivel de exposición para dejarlo como debe ser.

Es importante recordar que al modificar el nivel de exposición también se modifica el contraste de la imagen. El contraste no es otra cosa que la diferencia entre los tonos claros y los oscuros en la foto. Un nivel alto de contraste hace los claros más claros y los oscuros más oscuros. Un nivel bajo de contraste tiende a presentar una imagen más plana y uniforme sin tanta diferencia entre claros y oscuros.

6. Saturación

Aunque algunos prefieren ajustar la saturación al mismo tiempo que ajustan el nivel de exposición y contraste, es por lo general una mejor práctica hacerlo en un paso por separado. La saturación es simplemente la cantidad de color en la imagen. Una saturación alta significa colores más exagerados, y una más baja, colores más apagados. Normalmente, una imagen luce mejor con un poco más de saturación que la originalmente capturada, la hace más vibrante y emotiva. Sin embargo, es un ajuste con el que debes tener cuidado. Demasiada saturación hace la imagen demasiado artificial y se nota demasiado que ha sido procesada.

7. Súbelo a la nube o imprime

El último paso es en realidad, dar el paso final. Como con todas las obras de arte, siempre puedes seguir editando sin parar y sin llegar a la perfección. Hay libros que nunca fueron publicados porque nunca terminaron de ser revisados y editados por sus autores.

Procura que no te pase lo mismo con tus fotografías. Darles una ayuda con post-producción es una cosa. Entrar en el círculo sin fin de la edición es otra muy distinta.

Una vez terminada la edición es hora de exportar el resultado final. La mayoría de las veces querrás usar el formato JPEG para ello. Sin embargo, hay otros formatos de archivo que puedes usar como TIFF, GIF y BMP.

Ya que has exportado tu foto con los cambios realizados es hora de publicarlo en la web, o imprimirlo para exponerlo a las miradas de tus clientes o fans.

Los pasos que hemos dado aquí son sólo una idea de por dónde empezar. Conforme adquieras experiencia encontrarás tus propias preferencias y modos de trabajo. Y eso, al final, será parte de tu sello personal como fotógrafo.

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